¿Es correcto creer que feminismo es igualdad?

Es indudable que el ser humano se siente mejor consigo mismo cuando cree que lo que está haciendo es lo correcto. Es esa sensación de bienestar lo que sienten muchos hombres y mujeres cuando pronuncian a favor del feminismo. Pero a veces el ser humano es un ser retorcido.

Ser feminista hoy en día implica muchas cosas con las que podemos estar de acuerdo o no, y aun así definirnos como tal. Ser feminista puede hacer que te sientas mejor por ser una causa que uno considere justa. También implica lucha, al defender unos valores, implica empatía con los distintos casos y situaciones, etc.

Es fácil sentirse mejor por ser feminista. En la etimología de la palabra viene explícito el prefijo femi-. Este se refiere a esas personas de sexo femenino que tanto quieres, que tan frágil ves. Hay que defenderlas, hay que darles lo que quieren a cualquier coste, porque es lo correcto. Y entonces el feminismo empieza a significar “machete al machote”, “ante la duda tú la viuda”, etc.

Pero el feminista se siente bien, ya que se habla de igualdad, se habla de oportunidades para todos, se habla de justicia. Cree que está haciendo lo correcto. Y por si no fuera suficiente también se demoniza al enemigo, al opositor de ese “feminismo”. Incluso que un hombre sufra se considera machismo. Fijémonos que en la etimología de machismo viene el prefijo macho-, esos seres tan grandes, rudos y torpes.

Entramos en un vórtice en el que todo vale. El enemigo cada vez es peor y mis aliados cada vez más pequeños. Hasta el punto de darle la vuelta a cualquier ideología, por ejemplo, para que signifique justo lo opuesto.

Personalmente, soy una persona que acepta las contradicciones. A fin de cuentas, un coche que se desplace entre tú y yo para mí se acerca y para ti se aleja. Y ninguno de los dos se equivoca al decir su situación pese a ser opuesta. Veamos, según San Google, la definición de feminismo para salir de dudas:

“Doctrina y movimiento social que pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y unos derechos que tradicionalmente han estado reservados para los hombres.”

El feminismo no lucha contra el machismo, ni exige la igualdad. Tampoco hará que un hombre que sufre por el “machismo” deje de sufrir. Tan solo quiere lo que los hombres tienen, no van a dar nada a nadie, las mujeres no van a empeorar su situación… Al menos, hasta que, efectivamente, en ninguna casuística la mujer esté por encima del hombre.

No importa que haya carreras universitarias con presencia masculina irrisoria, como enfermería o psicología. Ni que la mayoría de los muertos en las guerras son hombres. Tampoco que al año mueren cerca de 30 hombres a manos de sus parejas de sexo femenino. ¿O tal vez sería más correcto decir hembras?

Nos han enseñado bien, y solo la parte que les gusta a unos pocos. Solo somos gusanos en el gran jardín del mundo y los jardineros han decidido divertirse con esto. Si solo enseñamos el hombre en el que queremos que te conviertas no verás jamás el hombre que quieras ser. Que puede ser mejor o peor, el que te enseñaron o el que aprendiste, pero si unas palabras pueden hacerte ver qué ratones te han dado y cuáles has cazado tal vez sea el momento de hacer balance y empezar a cuestionar las cosas.

Mientras que en el discurso del feminismo se incluyan las personas que gritan eso de “machete al machote”, no me voy a considerar feminista. Mientras que se considere machista el sufrimiento de los hombres causado por causas ajenas a ellos, diré sexismo, no machismo. Y mientras la etimología de las palabras sea la que alude claramente en una dirección u otra, jamás me posicionaré en una guerra que debemos ganar todos. Porque eso es lo correcto.

Muchas gracias por leer, un saludo.